Tendemos la mano a todas las mujeres embarazadas para dotarlas de mayor confianza y seguridad, especialmente en el momento del parto. ¿Cuál es nuestra motivación?
Existe mucha documentación basada en la fisiología del embarazo y del parto, de sus posibles complicaciones, protocolos hospitalarios, actuaciones obstétricas y un sinfín de información que suele posicionar a la mujer como espectadora de un proceso en el que parece que poco pueda hacer.
1. La mujer puede tener un papel activo en el parto
Es cierto: el parto es un proceso natural y fisiológico y, aunque las contracciones del útero son involuntarias, las mujeres pueden ayudar de forma activa a que el alumbramiento se produzca en las mejores condiciones posibles, tanto para el bebé como para la madre.
2. La pelvis es mucho más móvil y deformable de lo que imaginamos
Proponemos diversas sesiones prácticas y vivenciales que permiten reconocer la propia anatomía, movilizar las articulaciones de pelvis y cadera para descubrir que es mucho más móvil y deformable de lo que imaginamos. También se realizan ejercicios que favorecen mayor elasticidad en los tejidos y se dan pautas que ayudan a saber qué y cómo actuar cuando empiece el trabajo de parto.
3. Dar a luz puede ser una de las experiencias más hermosas e intensas de la vida
Vale la pena intentarlo.